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Espondilitis Anquilosante

La espondilitis anquilosante (EA), es un tipo de artritis que primariamente afecta a la espina dorsal. Espondil se refiere a la espina dorsal, itis quiere decir inflamación, mientras que Anquilosante es un término que significa rigidez.

 

Sintomas


En la EA se inflaman las articulaciones y los ligamentos que normalmente permiten a la columna vertebral moverse y flexionarse. La inflamación produce dolor y rigidez que normalmente comienza alrededor de la coyuntura sacroiliaca, donde la espina baja se une a la pelvis. Con el tiempo, la enfermedad puede progresar a la espina dorsal superior, pecho y cuello. Como resultado, las articulaciones y las vértebras pueden fusionarse, provocando que la columna vertebral se vuelva rígida e inflexible. Otras articulaciones, tales como las caderas, hombros, rodillas o tobillos, así como sus tendones y ligamentos también se pueden inflamar.

 

La espondilitis anquilosante es una enfermedad de larga duración y sus consecuencias varían de persona a persona. El diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado pueden ayudar a controlar el dolor y la rigidez asociados con la EA y reducir o prevenir una mayor deformidad.

Los síntomas de la EA aparecen más frecuentemente en hombres jóvenes de entre 16 y 30 años, y son similares a los de la Psoriasis, la Enfermedad Inflamatoria del intestino o el Síndrome de Reiter (artritis reactiva). La causa de la espondilitis anquilosante es desconocida, pero los genes y la herencia juegan un papel importante en su etiología.

El tratamiento está enfocado hacia la reducción del dolor y la rigidez y la prevención de deformaciones, ayudando así a los pacientes a realizar sus actividades con normalidad.

Las áreas principales de tratamiento y control de la espondilitis anquilosante son:

  • Antiinflamatorios no esteroides (AINEs), como la indometacina, el ibuprofeno y el naproxeno. Ayudan a aliviar el dolor y la rigidez.
  • Medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FARMEs), como la sulfasalazina, y el metotrexato. Reducen la inflamación y pueden retrasar o frenar el progreso de la enfermedad.
  • Agentes biológicos inhibidores del Factor de Necrosis Tumoral, como etanercept, infliximab y adalimumab.


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