La Psoriasis es una enfermedad crónica de la piel, que aparece en forma de brotes irregulares. Se caracteriza por la aparición de enrojecimiento, descamación y lesiones cutáneas que pueden surgir en cualquier lugar del cuerpo especialmente en codos, rodillas o cuero cabelludo.
Además, las lesiones de la psoriasis son visibles, pudiendo repercutir negativamente en el bienestar físico, psicológico y social de los pacientes que la padecen.
Hoy en día se han conseguido importantes avances en este campo a través de la investigación. Aunque no hay tratamientos que la curen totalmente, muchos pacientes pueden vivir ya sin las molestias que ocasiona. La calidad de vida del paciente también mejora cuando recibe una formación adecuada sobre la enfermedad y los factores que pueden mejorar su estado y con él su calidad de vida.
Epidemiología de la Psoriasis
Más de 125 millones de personas sufren psoriasis en el mundo. Se estima que esta cifra corresponde al 5% de la población. En España, concretamente, la padece el 1,5% de la población.
La psoriasis puede aparecer a cualquier edad. En España, la edad media de se sitúa alrededor de los 29 años, con una cierta tendencia a manifestarse antes en las mujeres que los hombres. En general, a la edad de 30 años ya se ha manifestado esta enfermedad en más del 60% de los pacientes.
Conceptos básicos sobre la psoriasis
La psoriasis es una enfermedad determinada genéticamente, es decir, determinadas personas tienen en su material genético información que las predispone a sufrirla.
Algunos de los puntos más importantes a tener en cuenta sobre la psoriasis son los siguientes:
- La psoriasis NO es contagiosa.
- La psoriasis no es maligna.
- La psoriasis es una enfermedad crónica.
- No hay medicamentos que curen la psoriasis.
- La psoriasis aparece en forma de brotes.
Tratamientos para la psoriasis
El objetivo de los tratamientos es librar a la piel de lesiones psoriásicas durante el mayor espacio de tiempo posible. Es lo que se llama “limpiar” o “aclarar” las placas.
Teniendo en cuenta que hoy en día no existe aún un tratamiento que cure la psoriasis, el tratamiento ideal para la psoriasis ha de ser:
- EFECTIVO: Con una rápida respuesta, que proporcione una remisión duradera y que sea eficaz en el largo plazo
- CÓMODO: que sea fácil de administrar por el paciente, que tenga una posología que no interfiera demasiado con su vida.
- SEGURO: que tenga los mínimos efectos secundarios posibles.
Debido a que muchos de los tratamientos disponibles para la psoriasis tienen importantes efectos secundarios, para minimizarlos lo más habitual es que el médico alterne los tratamientos, empezando por los más suaves y aumentando poco a poco la agresividad de la terapia en función del efecto de la misma.
Los tratamientos también pueden ser:
- Cíclicos. Se administran mediante ciclos breves e intermitentes, minimizando el riesgo de efectos adversos.
- Rotatorios. Tratamientos distintos se administran consecutivamente durante periodos máximos de un año. Están pensados para ayudar a los pacientes a resistir la terapia a largo plazo.
La aparición de nuevos fármacos que proporcionan un control prolongado de la psoriasis, tanto en tratamiento continuo como intermitente, está empezando a cambiar el paradigma de tratamiento de la psoriasis, permitiendo a