El desarrollo de la píldora en los últimos 40 años ha sido revolucionario, marcando un antes y un después en la anticoncepción. Ha liberado a las mujeres de la preocupación de un embarazo no deseado y les ha permitido el control de su fertilidad. La píldora está considerada como el método anticonceptivo reversible más eficaz (99.9%). En la actualidad aproximadamente 65 millones de mujeres en todo el mundo utilizan anticonceptivos orales para prevenir el embarazo.
La píldora ha sido el fármaco más extensamente investigado. El contenido hormonal de los anticonceptivos orales actuales es muy diferente de la primera píldora desarrollada en Puerto Rico en 1956. Desde entonces, las dosis hormonales se han ido reduciendo progresivamente, hasta alcanzar la mínima dosis actual de 15 mg. diarios de estrógenos (10 veces menos que la píldora inicial), asegurando la máxima eficacia y seguridad.
Sin duda una de las mayores diferencias entre la píldora y otros métodos anticonceptivos son los importantes beneficios añadidos que proporciona. Entre ellos destacan la disminución del riesgo de cáncer de ovario y endometrio, la disminución del riesgo de enfermedad inflamatoria pélvica, protección frente a la enfermedad benigna de mama, menor riesgo de quistes ováricos y mejora del acné.
El gestágeno de la píldora es el principal responsable del efecto anovulatorio, mientras que el estrógeno controla el ciclo menstrual. El gestágeno anticonceptivo ideal debe proporcionar otros beneficios no contraceptivos y reducir al máximo los efectos secundarios. Para más información ver la Nota Informativa de la Agencia Española del Medicamento (Ref.:2001710. 28 de Septiembre de 2001).
Los anticonceptivos orales clásicos se administran siguiendo una pauta cíclica de 21-28 días, acompañados de un sangrado que simula una menstruación. En breve se comercializarán nuevas píldoras que se administrarán en pauta continua, es decir, sin descanso. Además de eliminar el periodo, mejorarán o mitigarán las patologías relacionadas con el ciclo menstrual como anemia, dolores o síntomas premenstruales.