Un informe alerta sobre el creciente aumento de la resistencia de patógenos gram positivos y gram negativos al tratamiento con ciertos antibióticos.

  • Otro problema importante que recoge el último informe del EARSS es la rápida extensión de cepas Escherichia coli con resistencia a cefalosporinas de tercera generación, que en nuestro país han aumentando 10 veces en los últimos 5 años.
  • Los expertos señalan que el nuevo antibiótico Tygacil® (tigeciclina) ha demostrado su actividad frente a patógenos como Escherichia coli, el primer causante de infección en pacientes hospitalizados.

Maidenhead, 8 enero de 2007 – Según el Informe Anual del Sistema Europeo de Vigilancia de Resistencias Antimicrobianas (EARSS), recientemente publicado, la prevalencia del Staphylococcus aureus Resistente a Meticilina (SARM) ha crecido de manera significativa en Europa por sexto año consecutivo. Según los expertos, este crecimiento es un síntoma del aumento del número de patógenos resistentes que se observa de forma global en Europa. “Otro problema importante que también recoge el informe del EARSS es la rápida extensión de cepas Escherichia coli con resistencia a cefalosporinas de tercera generación, que en nuestro país han aumentando 10 veces en los últimos 5 años”, señala el doctor Fernando Baquero, Jefe del servicio de Microbiología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid y miembro del Comité Asesor de EARSS.


El informe del EARSS, una red de trabajo internacional que se incorporará en breve plazo al ECDC (European CDC) y que aúna redes nacionales de vigilancia sobre susceptibilidad antimicrobiana en toda Europa, alerta sobre la amenaza que estas resistencias suponen de cara a la consecución de tratamientos eficaces frente a distintas infecciones, lo que a su vez se traduce en un aumento de la mortalidad de los pacientes y una mayor carga asociada a diversas enfermedades.


Aumento de las resistencias frente a los antibióticos


Los tratamientos antibióticos se utilizan con gran frecuencia en el entorno hospitalario como terapia frente a distintas infecciones adquiridas, de las que se han registrado hasta tres millones de casos por año en la Unión Europea y que, hasta la actualidad, han llegado a provocar la alarmante cifra de 50.000 muertes.


"Las conclusiones emitidas por el informe del EARSS son preocupantes y consiguen ilustrar con enorme claridad que las resistencias frente a los antibióticos siguen creciendo de forma cada vez más marcada. Si esta tendencia se mantiene en el tiempo, si no se aborda de manera eficaz, lo más probable es que muchos pacientes sigan falleciendo debido a distintas infecciones y a bacterias resistentes a múltiples fármacos. Además, junto a ello, los efectos económicos de un ingreso hospitalario más prolongado y de un tratamiento continuado en el tiempo llegarán a perjudicar seriamente a los sistemas sanitarios europeos", afirma el doctor Mark Wilcox, director clínico de Microbiología y Control de Infecciones en el Hospital Leads Teaching.


Como resultado de su débil sistema inmunitario, los pacientes hospitalizados son especialmente vulnerables a las cepas resistentes y con frecuencia desarrollan infecciones que pueden manifestarse en forma de quemaduras infectadas, abscesos, infecciones en las cicatrices quirúrgicas, perforaciones, apendicitis complicadas, etc. Cuando estos problemas se añaden al ya de por sí complejo cuadro clínico de los enfermos, pueden provocar estancias hospitalarias más duraderas, que a su vez suponen una carga adicional para los sistemas sanitarios, o incluso llegar a ser fatales.


Tratamiento empírico de las infecciones


La creciente incidencia de resistencias antimicrobianas es un factor que complica enormemente el tratamiento de las distintas infecciones, especialmente en el entorno hospitalario. Cuando un paciente desarrolla una infección grave durante su ingreso hospitalario, suele tardarse entre 24 y 48 horas en identificar la bacteria responsable. “En esos primeros momentos tan críticos, previos a la localización de la causa del problema, es fundamental la terapia empírica, ya que si esta funciona tenemos mucho hecho a favor del paciente infectado. En este sentido, es muy importante disponer de antibióticos de amplio espectro eficaces como tigeciclina (Tygacil®), uno de los pocos disponibles en Europa que puede utilizarse en medios en los que se conoce una alta prevalencia de resistencia cuando las bacterias causantes de una infección potencialmente letal no han sido aún identificadas”, explica el doctor Baquero.


Sobre Tygacil® (tigeciclina)


Recientemente comercializado en nuestro país, tigeciclina está indicado en el tratamiento de infecciones intra-abdominales complicadas e infecciones graves de la piel y tejidos blandos, Tigeciclina es activa frente a numerosas bacterias gram-positivas, como el SARM, y frente a patógenos gram-negativos como el Escherichia coli productor de BLEEs.


Este medicamento puede utilizarse como monoterapia empírica (antes de que se identifique a la bacteria causante de la infección) ante infecciones dermatológicas o intra-abdominales, especialmente en casos en los que el problema se deba a una mezcla de distintas bacterias adquiridas en el hospital o en la comunidad local del paciente.