- Mantener el tratamiento de la depresión a largo plazo ayuda a prevenir las posibles recaídas, las cuales afectan a casi la mitad de los pacientes.
- Esta es una de las recomendaciones que los psiquiatras han lanzado a los más de 150 médicos de familia reunidos en las I Jornadas Psiquiátricas en Atención Primaria, organizadas por el Hospital de Bellvitge.
- Entre el 80-90% de los pacientes con trastornos mentales únicamente reciben atención médica en el primer nivel asistencial, realidad que ha convertido al médico de familia en una pieza clave en el abordaje de estas patologías.
Barcelona, 28 de marzo de 2007.- La depresión es uno de los trastornos mentales más frecuentes. Según las estadísticas, esta patología afecta al 10-15% de los españoles a lo largo de su vida, la mitad de los cuales sufrirá además recaídas. A este respecto, los expertos señalan que cada nuevo episodio depresivo aumenta a su vez la probabilidad de recurrencia, de ahí que intenten disminuir, cada vez más, la aparición de recurrencias e incluso tratar de prevenirlas. “Desde hace tiempo, nuestra experiencia clínica nos demostraba que un tratamiento de mantenimiento a largo plazo, a las dosis adecuadas, ayudaba a prevenir posibles recaídas en la depresión. Actualmente, esto está constatado por estudios validados que aportan evidencia científica sobre esta cuestión”, explica el doctor Julio Vallejo, Jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario de Bellvitge en Barcelona, Presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP) y coordinador de las I Jornadas Psiquiátricas en Atención Primaria, que han reunido en el Hospital Universitario de Bellvitge a más de 150 médicos de familia.
Es el caso del Estudio PREVENT, “el primero de sus características que demuestra que el tratamiento prolongado –2 años- con un antidepresivo, Venlafaxina Retard, disminuye significativamente el riesgo de aparición de un nuevo episodio depresivo”, puntualiza el doctor Mikel Urretavizcaya, médico adjunto del Hospital Universitario de Bellvitge, coordinador de la línea de investigación en trastornos afectivos de este centro y ponente de estas primeras jornadas, “que pretenden convertirse en un excelente punto de encuentro entre psiquiatras especialistas y médicos de Atención Primaria en un intento de aunar esfuerzos y actualizar sus conocimientos, en este caso, sobre depresión”.
El papel del médico de familia
En la actualidad, entre el 80-90% de los pacientes con trastornos mentales únicamente reciben atención médica en el primer nivel asistencial, es decir, en Atención Primaria. De hecho, sólo un 5-7% de estos enfermos son derivados a la consulta del psiquiatra. Esta realidad ha convertido al médico de familia en una pieza clave en el abordaje de estas patologías, “de ahí la importancia de su formación en las enfermedades psiquiátricas más prevalentes, entre las que se encuentra la depresión”, explica el doctor Urretavizcaya. “Al organizar unas jornadas de este tipo, nuestra intención es ofrecer al médico de familia conocimientos actualizados sobre el abordaje (diagnóstico y factores pronóstico) y manejo (tratamiento agudo y de mantenimiento) de la depresión y potenciar la comunicación entre ambos niveles asistenciales”, apostilla el doctor Vallejo.
Tratamiento agudo y de mantenimiento
Existe un amplio arsenal terapéutico eficaz y seguro para abordar la depresión en su fase aguda, la mayoría incorporado también en el vademécum que maneja el médico de familia. “Entre las últimas novedades en el tratamiento agudo de la depresión cabría destacar una nueva generación de fármacos antidepresivos, los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y noradrenalina (ISRN), que se conocen como fármacos de mecanismo dual”, explica el doctor Vallejo.
En lo que al mantenimiento del tratamiento se refiere, algo fundamental para evitar la posible “cronificación” de la enfermedad, el Estudio PREVENT ha demostrado que mantener la terapia con venlafaxina retard, a las dosis adecuadas y durante 2 años, consigue al final de este periodo que el 72% de los pacientes no presenten recidivas (nuevos episodios depresivos). “Una cifra significativamente superior al 53% de los pacientes con depresión que no presentaron recaídas entre aquellos que no continuaron con el tratamiento”, aclara el doctor Mikel Urretavizcaya.
“Estos resultados mejoran significativamente la calidad de vida de estos pacientes, los cuales tienen 3 veces más probabilidades de sufrir otro episodio depresivo a causa de los síntomas residuales que suelen mantener tras la primera crisis” concluye este experto.