- Las pérdidas de la productividad por persona representan un coste anual estimado en 7.217 euros.
- La única vía para evitar las lesiones irreversibles que imposibilitan una vida diaria normalizada es un diagnóstico y tratamiento precoz.
- Los reumatólogos insisten en su papel en el seguimiento de estos pacientes ya que todavía entre el 30-40% de los casos les llegan derivados del traumatólogo.
Madrid, 13 de marzo de 2008.- La artritis reumatoide afecta física y emocionalmente al paciente, pero también a su economía. Según ha puesto hoy de manifiesto Antonio Torralba, presidente de la Coordinadora Nacional de Artritis (CONARTRITIS), “las personas con artritis reumatoide ven reducidos a la mitad sus ingresos económicos tras nueve años de evolución de la enfermedad”. Esta afirmación la realizó Torralba durante la celebración del Taller “Enfermedades Inflamatorias en el siglo XXI: el valor de las terapias biológicas en España”, celebrado en el marco de la reunión internacional “Progress and Promise: Managing for Optimal Outcomes with Biologics”, que se está celebrando en Madrid con el apoyo de los laboratorios Wyeth.
“El dolor de las articulaciones no te permite moverte, por lo que estimamos que cerca de un 30% de los pacientes menores de 65 años están discapacitados para trabajar”, señala Torralba. Diversos estudios han puesto de manifiesto que el 66% de ellos pierde una media de 39 días de trabajo al año. El publicado recientemente en Annals of Rheumatic Diseases(*) ha estimado el coste de las pérdidas de productividad de esta enfermedad en 7.217 euros por persona al año (concretamente en 6.777 euros en el caso de las mujeres, y 8.443 euros en el de los hombres); asimismo, concluía resaltando que la mejoría de la enfermedad supone un aumento notable de la productividad.
“La reducción de los ingresos económicos es uno de los motivos principales por los que las personas con artritis reumatoide esconden la enfermedad en el trabajo”, explica el presidente de CONARTRITIS. En este sentido la doctora Isabel Mateo, jefe del Servicio de Reumatología del Hospital Doce de Octubre de Madrid recuerda que en torno al 20-30% de los pacientes con artritis reumatoide causan bajas laborales frecuentes, y que las enfermedades reumatológicas son causa en nuestro país de cerca del 20% de las incapacidades laborales.
La artritis reumatoide es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta predominantemente a las articulaciones, que se inflaman y con el tiempo se deforman. Frente a lo que tiende a pensarse, aparece en individuos de mediana edad –entre los 40 y 50 años-, y con más frecuencia en mujeres que en hombres, en una relación de 3 a 1. Se calcula que en nuestro país 200.000 personas la padecen.
Detectarla a tiempo
Diagnosticar lo antes posible la enfermedad para facilitar de manera temprana un tratamiento es hoy por hoy la única vía para evitar las lesiones irreversibles que suponen el daño articular e imposibilitan una vida diaria normal. “Con los métodos diagnósticos más sensibles podemos ver que las lesiones estructurales aparecen antes de un año”, explica la doctora Mateo. “Disponemos de las evidencias y tratamientos suficientes para evitar el deterioro de las articulaciones”.
Así, estudios como el COMET (COmbination of Methotrexate and ETanercept in Active Early Rheumatoid Arthritis) han demostrado que un tratamiento precoz con terapias biológicas en artritis severas, sirve para mejorar la calidad de vida del paciente, al reducir el número de días de baja por esta enfermedad y conseguir la remisión clínica. “El objetivo del tratamiento en artritis es la remisión total de la enfermedad, y hoy podemos afirmar optimistas que se puede conseguir la remisión clínica de la enfermedad, la recuperación funcional y una vida mejor”. Asimismo esta especialista ha señalado cómo los trabajos más recientes indican una clara mejoría en la mortalidad asociada a la artritis, ya que “al controlar la inflamación, disminuye también el riesgo cardiovascular”.
Aunque en los últimos años ha descendido el tiempo de diagnóstico de la enfermedad a un año, en opinión de la doctora Mateo, “todavía no es todo lo bueno que debería ser”. De hecho, según indica, “todavía entre el 30-40% de los casos nos llegan derivados del traumatólogo. Por ello debemos insistir en que es el reumatólogo quien debe hacer seguimiento de estas patologías”.
Un coste personal muy alto
“El coste de la enfermedad es muy alto. Tienes que aprender a vivir con ella de una forma diferente. Para una persona con un 47% de discapacidad realizar cualquier tarea supone un 50% más de esfuerzo que para una persona sin ella. Cuando no está controlada te limita en el más amplio sentido. Sólo pensar en tener que hacer ciertas tareas, cosas nimias, ya te agota. Es terrible. Te puedes levantar muy bien pero al cabo de unas horas estás agotado, física y psicológicamente”, relata Antonio Torralba.
Por su convivencia con la artritis de más de 20 años, Antonio Torralba tiene un mensaje muy claro para todos aquellos que la padecen: “Debes aprender a aceptar la enfermedad. Creyendo en uno mismo y siguiendo los consejos del especialista, se puede tener una buena calidad de vida”, señala.
Para afrontar la enfermedad y sus consecuencias, desde CONARTRITIS y en representación de todas las personas que padecen este trastorno, Antonio Torralba insiste en repetir la importancia del apoyo psicológico al paciente. “La sanidad pública no tiene en cuenta la vertiente psicológica de la enfermedad, y un buen apoyo en este campo es imprescindible para que las personas con artritis aprendamos a quitarnos el miedo y la inseguridad que provoca”. Así, destaca los buenos resultados que está obteniendo el taller de psicología puesto en marcha por la asociación de Madrid. “Si aprendes a vivir y convivir con la artritis, podrás controlarla, y te va a permitir tener una buena calidad de vida”.